La bicicleta fue símbolo de libertad para las mujeres

La bicicleta representa más que un modo de transportarse en la lucha de las mujeres por sus derechos.

131
Mujeres en bicicleta
Foto: @alemanaya7 / Instagram

La bicicleta, que en un comienzo se llamó “velocípedo” y que, en ese momento, no era tan segura ni tan confortable como actualmente lo es, tiene un papel relevante en la lucha de las mujeres por la reivindicación de sus derechos, por su libertad y la erradicación de estereotipos y roles de género.

Allá por el siglo XIX este vehículo de dos ruedas comenzó a ganar popularidad, una vez que los engranes formaron parte de su mecánica y que los costes comenzaron a ser más accesibles.

Las mujeres, quienes entonces estaban atadas a lo doméstico, a permanecer en casa, tener la comida lista y cuidar a los niños, pusieron su atención en la bicicleta, en la que encontraron un modo de libertad.

Para usarla no tenían que depender de un hombre, bastaba con montarla, pedalear y recorrer los caminos, lejos del yugo patriarcal, al menos en primera instancia, pues, como ha sido constante en la historia, cuando la sociedad vio a una mujer sobre una bici, decidió juzgarla e intentar ejercer control sobre ella.

Aborto y “faltas morales”

De acuerdo con El País, los médicos de la época le atribuían al uso de la bicicleta males físicos que afectaban específicamente a las mujeres, como la esterilidad y el aborto, e incluso “faltas morales” como la excitación que decían podía provocar la fricción de los genitales con el asiento.

Acorde como Pikara Magazine, también se le adjudicó al uso de este vehículo que podía causar menstruaciones terriblemente dolorosas, además de irregulares.

Asimismo, se le atribuyeron otros supuestos problemas de salud, que, aunque eran más generales, se aseguraba que afectaban sobre todo al sector femenino, tales como la “joroba de ciclista”, la “cara de ciclista” y el dolor de garganta debido a los viajes por caminos llenos de polvo.

Sin embargo, las mujeres no cedieron, continuaron usando las bicicletas y esto se convirtió en algo popular, sobre todo en países como Inglaterra y Estados Unidos.

Cambios revolucionarios

Incluso le dieron un golpe a los estereotipos relacionados con la feminidad, pues pasaron de usar grandes y pesados vestidos y corsés, que por supuesto impedían la libertad en sus movimientos, a utilizar ropa más ligera, así como unos pantalones llamados bloomers, inventados por Amelia Bloomer a mediados del siglo XIX, que se caracterizaban por ser bombachos y facilitar la acción de pedalear.

Lo anterior también ocasionó fuertes rechazos, ya que, acorde con National Geographic, los sacerdotes se dedicaron a ofrecer sermones sobre el pecado que dijeron significaba usar esta vestimenta. Además, las escuelas francesas impidieron que las docentes entraran con esta ropa.

Aunque lo que portaban las ciclista resultó tan polémico como el uso de la bicicleta, lo segundo finalmente fue aceptado tras la lucha, y se ha relacionado a este vehículo con los movimientos sufragistas.

“La bicicleta ha hecho más para emancipar a las mujeres que nada en el mundo. Me levanto y me regocijo cada vez que veo a una mujer paseando sobre ruedas. Da a la mujer una sensación de libertad e independencia”, dijo la feminista y sufragista Susan B. Anthony en una entrevista con Nellie Bly en 1896.

Así, la bicicleta pasó de ser solo un medio para transportarse, hacer deporte o entretenerse a convertirse en un símbolo de libertad para las mujeres que retaron las normas establecidas por la sociedad de aquel entonces y resultaron triunfadoras.

Con información de El País, Pikara Magazine y National Geographic

También te puede interesar:

¡A pedalear! Conoce cinco beneficios de andar en bicicleta

¿Cuál es el mejor momento del día para hacer ejercicio?

VIBEtv