¿Por qué es mejor comer frutas que tomar su jugo? Esto dice la UNAM

La gaceta de la UNAM asegura que el consumo excesivo de los jugos de naranja es uno de los factores que contribuyen a la multicausal obesidad.

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Frutas mejor que jugo de naranja
Foto: Unsplash

Muchos de nosotros creemos que beber el jugo de las frutas brinda los mismos beneficios que comerlas, y es que se podría pensar que por ser natural y fresco, no debe de tener ninguna diferencia que cuando la ingerimos de forma sólida. Sin embargo, Ana Berenice de la Barrera Avilés, quien forma parte del Programa Universitario de Alimentos, de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), ha hablado al respecto:

¿Por qué es mejor comer la fruta en lugar de su jugo?

De la Barrera Avilés puso el ejemplo de las naranjas, una fruta que se disfruta en ambas presentaciones, ya que señala que no es lo mismo beber el jugo que comer una naranja, esto se debe a que comer la fruta se ingieren y aprovechan de manera óptima los azúcares, vitamina C y fibra, al igual que el agua, las proteínas, lípidos, grasas, calcio, fósforo, hierro, magnesio, potasio, zinc, vitamina A, y más nutrientes importantes.

La experta añadió que el proceso que se sigue para preparar el jugo de naranja es el culpable de acabar con toda la vitamina C: desde el momento en el que se utiliza un cuchillo, se pone en el exprimidor metálico y tienen contacto con los rayos UV de la luz solar y con el oxígeno, la vitamina se oxida y se pierde.

De igual modo, tras dejar el jugo “reposando” después de haber exprimido las naranjas, el líquido comienza a entrar en una etapa de oxidación en el que, de esta manera, logra perder por completo la vitamina C.

Una razón más para considerar el jugo de las frutas como algo no sano es que muchas veces, antes de tomarlo, las personas optan por colarlo haciendo que pierda toda la fibra soluble, especialmente de la naranja la cual se forma en las paredes de los gajos que contienen el jugo. Esta fibra sirve para alimentar y fortalecer la microbiota intestinal, lo cual ayuda a mejorar la salud digestiva.

Entonces, ¿debemos beber o no jugos de frutas?

La Gaceta de la UNAM asegura que el consumo excesivo de los jugos de naranja, por ejemplo, es uno de los factores que contribuyen a la multicausal obesidad. Es decir, un litro del jugo de esta fruta equivale a comer 12 piezas de naranja, de acuerdo con la Jarra del Buen Beber, la cual fue realizada por el Instituto Nacional de la Salud Pública, por lo que se recomienda ingerir de cero a medio vaso.

Los jugos no aparecen en las recomendaciones nutrimentales

Muy contrario a las frutas, los jugos no aparecen en las recomendaciones nutrimentales; esto porque es mejor consumirlas en su forma natural ya que poseen propiedades como los hidratos de carbono o carbohidratos y que son los responsables de proporcionar energía al organismo.

La investigadora recuerda que hay frutas que contienen más azúcares que otras, un dato que se debe de considerar todos los días. Un ejemplo de ello es que el mango, la papaya y el mamey contienen mayor sacarosa que la naranja.

“Un cachete de mango equivale aproximadamente a una naranja mediana. Según su tamaño (pequeña, mediana o grande), cada naranja contiene entre 36 y 50 kilocalorías, en tanto que el mango tiene 61 kilocalorías”, recalcó Ana Berenice.

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