La Guía para construir hogares participativos de Fondo Semillas

La guía ofrece una tabla para que reflexiones sobre cuántas horas dedican las mujeres en comparación con los hombres en tu hogar a las labores domésticas y cuidados no remunerados.

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La Guía para construir hogares participativos de Fondo Semillas
Foto: Pixabay

La pandemia por Covid-19 que derivó en diversas restricciones agravó la situación de desigualdad de derechos entre mujeres y hombres, pues es el primer sector el que se ha visto afectado en mayor medida al enfrentarse a la violencia de género, a dedicar más tiempo a labores del hogar no remuneradas, así como al ser las que perdieron sus empleos en un porcentaje mayor.

Mujeres dedican 39 horas a la semana a labores domésticas

De acuerdo con ONU Mujeres, en cuanto a los trabajos en casa, en promedio las mujeres realizan una carga superior de labores que los hombres, incluyendo el trabajo no remunerado y el remunerado, pues ellas trabajan 10 horas, mientras que los varones lo hacen 8.1 horas.

En comparación, a la semana las mujeres dedican 39 horas a las labores domésticas, en comparación con las 13 que destinan los hombres a estas mismas tareas, lo que claramente afecta a la realización personal del sector femenino, y sus oportunidades económicas.

“Responsabilidad compartida”

En esta línea, la organización feminista Fondo Semillas creó la guía “Como construir hogares participativos”, en la que se explica que el trabajo domestico y los cuidados del hogar son una “responsabilidad compartida, participación conjunta”.

En el documento se explica que este trabajo no remunerado es “indispensable para que la vida sea posible” y que, al mismo tiempo ha sido generador de desigualdades entre hombres y mujeres, pues son las últimas a quienes se les suelen cargas estas labores además de las que puede hacer fuera de casa o que sí son remuneradas.

Apunta que si se continúa considerando que este trabajo del hogar es una responsabilidad exclusiva de las mujeres se crean las situaciones de desigualdad que derivan en la privación de oportunidades para seguir desarrollándose de las mujeres a la par que los hombres, por lo que su “bienestar integral está en riesgo”.

Reconocer, Reducir, Redistribuir

Por ello, Fondo Semillas, en la guía, indica tres puntos importantes que se deben tomar en cuenta, que son: reconocer el trabajo doméstico y cuidados no remunerados; que se reduzca al hacer que todas las personas del hogar participen en dichas tareas y redistribuir de forma justa y equilibrada las labores entre hombres y mujeres de todas las edades.

Asimismo, enumera una lista de actividades que son esenciales para que los integrantes se desempeñen en distintos campos e incluso tengan tiempos de ocio y diversión, como la gestión mental, que incluye la planificación, coordinación y supervisión de las labores y cuidados en el hogar.

A través de preguntas, y de una tabla para llenar, invita al lector a reflexionar sobre quién lleva a cabo las distintas labores no remuneradas, dividiendo en hombres y mujeres, durante cuántas horas y cuánto se tendría que pagar si una persona externa las llevará a cabo.

Ofrece, además, opciones sobre lo que se debe hacer en áreas que van desde el Estado, la comunidad, el sector privado y los hogares para que la redistribución de las labores domesticas y cuidados no remunerados sea equitativa y justa.

“Construir una sociedad con equidad entre mujeres y hombres es tarea tuya, mía, de las comunidades, el sector privado y el Estado”, apunta la guía, que también ofrece algunos videos cómo herramientas extra.

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