¿Por qué tantas personas fallecen por Hipertensión Arterial Pulmonar?

Las personas con esta enfermedad podrían estar expuestas a un gran peligro ya que esta enfermedad del corazón y el tórax no tiene una cura.

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Hipertensión arterial Pulmonar
Foto: Pixabay.

Según datos de la European Lung Foundation, la hipertensión arterial pulmonar (HAP) es una dolencia cada vez más frecuente que afecta a 15 de 50 personas por millón de habitantes. Su origen se encuentra en una elevada presión sanguínea en las arterias que se dirigen del corazón a los pulmones, conocidas como las arterias pulmonares.

Este aumento en la presión sanguínea ejerce presión sobre el corazón llegando finalmente a colapsar el lado derecho. La hipertensión arterial pulmonar es una enfermedad muy grave que, por desgracia, es incurable. No obstante, hoy día existen múltiples tratamientos que pueden ser beneficiosos para las personas que la sufren y mejorar su calidad de vida.

La hipertensión arterial pulmonar asociada se da cuando la enfermedad aparece en pacientes con otras dolencias. Casos de este tipo incluyen enfermedad cardíaca congénita, la infección por VIH, las enfermedades hepáticas y aquellas relacionadas con el tejido conjuntivo (tales como la esclerodermia o el lupus eritematoso). El uso de píldoras para adelgazar, cocaína o anfetaminas también puede aumentar las posibilidades de sufrir hipertensión arterial pulmonar.

Aunque la hipertensión arterial pulmonar es incurable, durante la década pasada se han hecho grandes avances en la comprensión de la enfermedad, lo cual ha redundado en mejoras sustanciales en el tratamiento. Hoy día el tratamiento permite practicar ejercicio de manera más prolongada y mejorar la calidad de vida en general.

La mayoría de los tratamientos con fármacos tienen como propósito detener o reducir los procesos que bloquean las arterias pulmonares y producen un aumento en la presión. Diferentes tratamientos pueden ayudar a diferentes personas y continuamente se están desarrollando y probando nuevos fármacos. Los médicos a veces prescriben dos o incluso tres de los fármacos que figuran a continuación si los síntomas no mejoran lo suficiente con el uso de un solo fármaco.

Para estos objetivos se llevan a cabo tratamientos con Anticoagulantes; Bloqueadores del canal de calcio; Terapia con prostaciclina; Antagonistas del receptor de la endotelina; Inhibidores de la fosfodiesterasa tipo 5; Transplante de pulmón.

Algunas de las consideraciones a evitar son: Altitudes elevadas; Alimentos precocinados; Tabaco y alcohol; Quedarse embarazada puesto que esto supone demasiado esfuerzo para su corazón.

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