Abusan sexualmente de mexicana en Catar; la condenaron a 100 latigazos y 7 años de prisión

La víctima pasó a ser acusada por tratarse de una “relación extramarital”.

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Mexicana agredida sexualmente en Catar
Foto: Twitter/@paola7kat

Paola Schietekat Sedas, una politóloga mexicana, sufrió de abuso sexual mientras se encontraba trabajando dentro del Comité Organizador del Mundial de Futbol en Catar, el cual tendrá inició el próximo 21 de noviembre. 

Sin embargo, a pesar de haber presentar su denuncia, en vez de que las autoridades emitieran castigo al agresor, ese mismo país la condenó a recibir un total de 100 latigazos y siete años en la cárcel

Por fortuna, la pena no se concretó y esto fue debido a que la economista, antropóloga y politóloga, tuvo la oportunidad de salir de Doha; no obstante, ella ya no podrá regresar al país para seguir con su “trabajo soñado”, algo que ha calificado como una injusticia. 

El ataque ocurrió en el pasado mes de junio, pero recientemente Schietekat Sedas, narró los hechos a través de un artículo que escribió en el que describió a detalle la violencia que sufrió y a la vez, confesó un abuso en el que se vio envuelta en el pasado, cuando tan sólo tenía 16 años. 

“Tenía 16 años cuando mi primer novio me encerró en su departamento, me violó y amenazó con matarme después de darme una paliza que dejó marcas visibles por varias semanas, todo por un arranque de celos”, expusó Paola y dejó entrever las agresiones que las mujeres viven día a día. 

Añadió que recordaba que en aquella vez, ella iba de camino a su casa, pensando en qué iba a decirle a sus padres para justificar las horas que no contestó el teléfono y en cómo iba a ocultar las marcas, especialmente porque ella sentía culpa. 

Por otro lado, en aquel entonces ella era una niña que no tenía la capacidad de dimensionar que, lo que acababa de vivir fue un intento de feminicidio y a la vez, era víctima de violencia sexual, que al momento de interiorizar, le pasó lo que a la mayoría de las mujeres que se ven en esta situación: sentir culpa y vergüenza

Paola Schietekat Sedas contó su historia después de una década

“En esos diez años, mi agresor se casó y tuvo una hija. Me enfurecí conmigo misma por no haber denunciado, por no haberme querido y respetado lo suficiente como para denunciar a alguien que hizo semejante daño. No faltaron ocasiones en las que, personas en quienes confié mi testimonio, me preguntaron, extrañados, por qué no había denunciado. Eso sólo añadía leña a un fuego que ni siquiera yo había iniciado, y que tampoco me correspondía apagar”, expuso. 

Paola decidió continuar con su vida y optó por estudiar las carreras de Relaciones Internacionales, Ciencias de la Conducta, Antropología y Políticas Públicas en México y en el extranjero pasando por universidades en Kuwait y en Oxford. Tiempo después, fue contratada por el Comité Organizador del Mundial como economista conductual. 

Lastimosamente, el 6 de junio de 2021 volvió a vivir el infierno cuando uno de sus conocidos, a quien consideraba un amigo y que es parte de la comunidad latina en Doha, se metió a su departamento mientras ella se encontraba dormida, de acuerdo con RT

“Después de un forcejeo breve, pues su fuerza sobrepasaba la mía, terminé en el piso. Horas después, me salieron moretones en todo el brazo izquierdo, el hombro y la espalda. Mantuve la cabeza fría: le avisé a mi mamá, a un colega del trabajo y documenté todo con fotos, para que mi memoria, en un intento de autoprotección, no minimizara los eventos o borrara por completo parte de ellos”, contó. 

Para no cometer los “errores” del pasado, inmediatamente denunció la agresión para que la impunidad no se apropiara de lo que ella había pasado una vez más. Con un certificado en mano en el que demostraba la violación, recurrió a la policía junto con Luis Ancona, el Consul de México en Catar

Más tarde, le avisaron que tenía que presentarse en la estación de policía, pero se dio cuenta que querían enfrentarla con su agresor, quien dijo que mantenían una relación romántica y que todo lo sucedido fue con el consentimiento de Paola. 

La policía de Catar acusó a Paola de la agresión

Para entender un poco este cambio de “justicia”, en Catar las relaciones extramaritales son consideradas delito, siendo este el punto que más le preocupaba a las autoridades, quienes ya habían olvidado la primera denuncia. 

El 25 de junio, Schietekat logró salir del país con la ayuda del Comité Organizador del Mundial y de Human Rights Watch, quienes hicieron lo posible para que ella regresara a México, pero no recibió ayuda por parte de las autoridades a pesar de haber denunciado por la indiferencia e incapacidad con la que actuó el Consul. 

La condena se dio a conocer sin su presencia, en el que se absolvió al agresor y a ella se le impuso el castigo de recibir 100 latigazos y pasar siete años en prisión, pues la acusaron de haber tenido una relación extramatrimonial. Su abogada, para evitar la condena le “recomendó” que lo mejor que podía hacer, era casarse con su agresor.

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