Mamá y emprendedora del hogar: ¿cómo organizar tu tiempo?

Ser madre y emprendedora para nada es un trabajo fácil, pero cada vez más mujeres nos demuestran que sí se puede.

50
Mamá y emprendedora
Foto: Pexels

Ser mamá y emprendedora es ser, en algunos casos, esposa, madre y emprendedora al mismo tiempo, y ese es el estatus de muchas mujeres hoy en día. Trabajando desde casa y gestionando además, el mantenimiento del hogar y de los niños. En medio de todo ésto, hay que lograr cumplir con los pedidos de los clientes, velar por la administración y contabilidad. El negocio no es viable sin una organización concreta. Si te sientes agotada, es hora de revisar tu agenda. 

Plantéate metas alcanzables, como madre y emprendedora

Haz un balance de los objetivos a alcanzar, tu situación familiar debería permitirte trabajar en paralelo. Hay que ser realista y saber dar un paso atrás. Evalúa tu disponibilidad y la cantidad de horas de trabajo requeridas para mantener la rentabilidad de tu negocio. 

Por supuesto, si estás en una relación, tu pareja puede ayudarte con una serie de tareas diarias. Si eres madre soltera, sólo podrás contar contigo misma, posiblemente familiares y amigos cercanos. Todos estos parámetros entran en juego e influyen en tu éxito a largo plazo.

De la misma manera que elaboramos un plan de negocios antes de iniciar uno, la mamá y emprendedora debe anticiparse y hacer lo que podría llamar un plan de negocios con familia. 

Analiza si tu proyecto es viable en el tiempo. A veces, en el caso de los niños pequeños, por ejemplo, puede ser conveniente esperar a la escolarización antes de comenzar. Al final es cuestión de uno o dos años. 

Sin embargo, cambia todo, lanzar un negocio lleva mucho tiempo; aquí es donde tienes que estar en los bloques de salida. Entonces, generalmente es un poco más simple, con la ayuda de la experiencia. Mejor pasar otro año preparándolo todo. 

Una vez que los niños estén en la escuela, tendrás unas horas de total libertad todos los días. ¡Aquí es donde tienes que aprovechar la oportunidad para trabajar duro! Dependiendo de cada tipología de familia, es posible que tengas otras limitaciones además de los hijos. Evalúa de igual forma, la influencia en tu productividad, y la forma de remediarlo.

Planifica un horario para combinar el trabajo y la familia

Una organización precisa te ahorrará tiempo o por lo menos, no lo desgastarás. Desafortunadamente, el tiempo no es prorrogable. En función de tus necesidades de sueño, calcula la hora de inicio y hora de finalización. Para ser amplio, hay que establecer un ritmo no un maratón. Es mejor tener tiempos de holgura que no cumplir con los pronósticos diarios . 

Identifica lo que tienes que hacer, y el ambiente de trabajo que necesitas. Por ejemplo: si necesitas absolutamente calma para trabajar correctamente, reserva los intervalos de tiempo apropiados.

Por el contrario, pasar la aspiradora mientras los niños juegan no debería ser un problema. Cuando se trata de tareas, trata de establecer una por día, en lugar de pasar un día entero en las tareas de la casa. Pieza por pieza, tarea por tarea, elige lo que mejor te funcione y repártelo a lo largo de la semana. Escribir el horario debería darte una visión general clara de tu ritmo.

  • Ojo: en esta etapa debes tener franjas horarias libres para tu descanso, cuídate y dale tiempo a tus seres queridos. Esto es sumamente importante para el equilibrio personal y familiar. Si podemos entender que la puesta en marcha de una empresa requiere una sobrecarga de trabajo, es absolutamente necesario a largo plazo encontrar un ritmo manejable.

Mamá y emprendedora: respetando el horario y optimizando tu tiempo en el día a día

Ahora que has establecido un orden, tendrás que respetarlo. Empezar a cambiar todo, es la mejor forma de tener el control. Así que trata de respetar los horarios tan escrupulosamente como si estuvieras en el trabajo de una empresa. Al final, fuiste tú quien hizo el horario, entonces, ¿te conviene? El primer mes puede requerir algunos ajustes menores. 

Trabajar de manera rítmica es generalmente muy efectivo para la productividad. Ármate con un reloj, o incluso con un cronómetro. Si no puedes controlar tu tiempo por ti misma, existen varias metodologías aparentemente efectivas. 

Trabajo en casa: ¡no distraerse también es lo que es ser mamá emprendedora!

¿Cuántas son las tentaciones, verdad? Televisión, teléfono, ordenador, notificación de Facebook, Instagram u otras redes. Seamos claros, no avanzarás si no apagas todo eso; ten cuidado de todos modos, es obvio que ciertos sectores de actividad requieren monitoreo por teléfono o incluso por redes de operadores comerciales. 

Será necesario entonces ser resistente, a toda costa y nunca desviarse. Cada vez que te desvías de tus obligaciones, pierdes la noción de lo que estabas haciendo. La concentración se rompe, tardarás largos minutos en reanudar el trabajo y recuperar la concentración. Por otro lado, no dudes en organizar tu trabajo cuando sea posible, para hacerlo más agradable.

Saber delegar un poco y sacar tiempo para ti misma

Este último punto es fundamental para tu salud física y mental. No creas que estás perdiendo el tiempo dándote unos merecidos descansos. Cuidarse significa mantener la sostenibilidad de tu estilo de vida. 

Es importante, como decíamos anteriormente, que tu agenda te deje algo de tiempo libre. Algunos con la familia, pero otros sólo para ti. No importa lo que hagas, siempre y cuando relaje tu cuerpo y tu mente. 

Por último, sé indulgente contigo misma. Algunas semanas, por varias razones, te sentirás abrumada. En este caso, no se asustes, ocúpate de las prioridades y tranquilamente te irás poniendo al día sobre la marcha.

Aprende a pedir ayuda a familiares o amigos, ellos también están para eso. De igual forma, es una buena manera de ver con quién puedes contar realmente en caso de un golpe duro.

También te puede interesar:

4 consejos para mejorar tu asertividad en el aspecto personal y laboral

¿Se debe enseñar sobre el emprendimiento en las escuelas y universidades?

VIBEtv