Trasplantar plantas: los 6 principales errores a evitar

Amas tus plantas de interior y las cuidas bien. ¿Pero tal vez estás cometiendo errores al trasplantarlos?

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Trasplantar una planta
Foto: Pexels

¿Las raíces de tu planta están saliendo de los agujeros debajo de la maceta? ¿Son visibles en la superficie? Cuando riegas, ¿el agua va directamente a la taza? ¿Tu planta se pone amarilla, parece angustiada o a menudo se ve afectada por enfermedades o plagas? Estos signos muestran que tu planta necesita ser trasplantada, pero antes de comenzar, un pequeño recordatorio de los 6 errores más comunes que se deben evitar para mantenerlas saludables.

¿Cuándo trasplantar tus plantas?

En general, es necesario trasplantar las plantas recién compradas, ya que a menudo se cultivan en macetas que están un poco pequeñas. Posteriormente, se realiza el trasplante: cada año, para una planta joven en pleno crecimiento; cada 2 o 3 años a partir de entonces.

El comienzo de la primavera es el mejor momento para trasplantar, otro posible momento es el final del verano. El trasplante también es necesario cuando las raíces están demasiado apretadas y no pueden desarrollarse más.

Errores al trasplantar las plantas

  • Elegir una maceta o muy pequeña o muy grande

El tamaño de la maceta es lo más importante en todo el proceso de trasplante. Una planta necesita una maceta del tamaño adecuado, ni demasiado pequeña ni demasiado grande: a medida que crece, es necesario ofrecerle macetas sucesivas para que sus raíces florezcan.

Elige siempre una maceta de un tamaño más grande que la anterior. Así, las raíces tendrán suficiente espacio para desarrollarse y el suelo no estará saturado de agua durante varios días después del riego.

  • Ignorar la importancia del drenaje

Al trasplantar, el drenaje también juega un papel importante para el bienestar de la planta recién trasplantada. Para ello, es necesario que la maceta esté provista de orificios de drenaje para permitir que el agua se escurra. Cuando compres la nueva maceta, asegúrate de buscar agujeros. Si tu maceta no tiene, puedes perforar algunos en la parte inferior.

  • Romper por completo el cepellón

Ten mucho cuidado al retirar las plantas. Acaricia el fondo de la olla y luego déjala en el suelo; sostén la base de los tallos con una mano y afloja suavemente el cepellón con los dedos.

Da palmaditas de nuevo si el cepellón se resiste. Si las raíces están muy apretadas y profundamente enredadas, sumerge el cepellón en agua durante unas horas o durante la noche: esto facilitará las cosas.

  • Elegir el suelo equivocado

El tipo de suelo a utilizar debe elegirse de acuerdo con la especie de planta. Por ejemplo, si estás cultivando una dracena, yuca o árbol de caucho, usa tierra para macetas con partículas grandes como roca de lava o perlita.

Esto permitirá un buen drenaje y desarrollo de las raíces. Para los cactus, usa una mezcla para macetas de cactus que consista principalmente de tierra, arena, turba y puzolana.

  • Trasplantar en invierno

Evita trasplantar las plantas en invierno, ya que pueden experimentar un impacto de trasplante que puede matarlas. Espera hasta el verano o la primavera para hacerlo.

  • Trasplantas una planta grande

Si la planta está creciendo bien, es alta y se nota saludable, no es necesario trasplantarla. Probablemente sea bastante pesado y voluminoso y corres el riesgo de dañarla.

Para darle algo de vigor, invierte tiempo en la superficie, el objetivo es aportar nuevos nutrientes a la planta. Para hacer esto, raspa la superficie con una garra y retira unos 5 centímetros de tierra. Luego, agrega una capa de tierra para macetas mezclada con composte.

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