Cuando Gloria Steinem, por la causa feminista, se infiltró en Playboy

La escritora realizó una investigación en la que expuso las condiciones en las que laboraban las llamadas conejitas Playboy.

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Gloria Steinem Playboy
Foto: @PetloverHermine / Twitter

Con el nombre de Marie Catherine, Gloria Steinem, leyenda viviente del feminismo moderno, decidió hacer un casting para ingresar al Club Playboy de Nueva York como infiltrada, luego de encontrar un anuncio en el que se solicitaban mujeres de entre 21 y 24 años, “bonitas y agradables”.

Cuando acudió a hacer la audición, no tardó en hacerse presente la violencia de género, pues fue llamada por un guardia que le dijo “ven aquí, conejita, conejita”, y en varias ocasiones durante el proceso se le insistió en que se quitara el abrigo que portaba.

 Con la identidad falsa, Gloria se encontró entre mujeres que no portaban más que “bragas estilo bikini”, tacones altos y a quienes se les obligaba a esperar durante horas y posteriormente se les tomaban fotografías.

Marie, como se decidió llamar a sí misma, fue aceptada, pues encajaba con lo que buscaba, así que fue contratada y comenzó con el “bunny training” en donde aprendió que los trajes, para cumplir con las curvas que se les exigían, solían ser rellenados con kleenex, bolsas de basura, calcetines, bufandas y claro, colas de conejo cortadas.

 Revela las condiciones de las mujeres que trabajaban en el club

Con el traje ajustado, en el que se buscaba que la piel se fuera a la parte de arriba del cuerpo, para hacer más exuberantes los pechos, así como ajustar la cintura y resaltar las caderas, Steinem comenzó a servir tragos, botanas, a observar cómo los clientes tocaban a las mujeres, como les ofrecían dinero en efectivo buscando que accedieron a otro tipo de servicios e incluso les intentaban dar llaves de hotel.

Además, notó los sueldos bajísimos que tenían las jóvenes, entre quienes muchas no contaban con estudios. Explicó, también, que de lo poco que ganaban de porcentaje en porcentaje que se tenía que dar al club, el sueldo se hacía todavía más bajo, además de que, las propinas en efectivo se las podían quedar, pero la norma era no sugerir a los clientes esta opción.

“A Bunny’s Tale”

Todo lo anterior fue relatado en un artículo por Gloria Steinem, quien se infiltró en el lugar para denunciar las condiciones laborales y salariales mediante la publicación que fue expuesta en la revista Show, bajo el nombre de A Bunny’s Tale, en donde se podía observar a la escritora y periodista feminista vestida con el traje característico de oreja y cola de conejo.

 De esta hazaña, en la que Steinem estuvo inmiscuida durante un mes, también se realizó una película en 1985, la cual fue protagonizada por Kirstie Alley, y posteriormente, la propia activista volvió a lanzar la obra, ahora reeditada, con el nombre de “I Was a Playboy Bunny”.

“Creo que Hugh Hefner quiere pasar a la historia como una persona llena de glamour y sofisticación, pero yo jamás querría pasar a la historia siendo él”, sentenció la escritora, a quien este día se le otorgó el premio Princesa de Asturias de Comunicación y Humanidades.

Con información de Biography y HuffPost

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