¿Por qué dejamos de hacer ejercicio y cómo evitarlo?

Reflexionemos en tres puntos que nos motivan en desertar de toda actividad física y luego cambiemos de actitud

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hacer ejercicio y no morir en el intento
Gratisography/Pexels

Sí, lo sabemos, a nosotros la pandemia también nos motivó a emprender un cambio en nuestro estilo de vida, así que no solo iniciamos con una dieta saludable, súper entusiasmados iniciamos a hacer ejercicio, sin embargo, en el proceso siempre pasa algo que nos limita a dar continuidad y crear de esta actividad un hábito.

Seguramente es tu caso y te ha sucedido decenas de veces, pero alguna vez te has preguntado por qué dejamos de hacer ejercicio, una decisión que incluso se toma inesperadamente. Entonces, ¿cuáles son las razones y qué podemos hacer para no abandonar la rutina?

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Todos somos conscientes de que este hábito de forma regular es bueno para la salud, pues mejora la fuerza muscular, mantiene la densidad ósea, aumenta la flexibilidad, regula la presión, entre otras muchas cosas más, incluso, en tiempos de Covid-19 nos ayuda a reforzar nuestro sistema inmunológico. Por eso insistimos ante esta realidad: ¿qué provoca que dejamos de hacer ejercicio?

Qué te parece si hacemos una reflexión sobre las tres principales causas que nos impulsan a dejar de hacer ejercicio, mismas que exponen los expuestos en la materia, puntos en los que coinciden y ahora mismo los desmenuzamos con tu compañía.

Tres razones por las que dejamos de hacer ejercicio

  1. No hay cambios en tu cuerpo: ¡uf! Este es uno de los clásico, y sí, al no ver alguna transformación o menos pesos decides dejar de hacer ejercicio. Sin embargo, hay que entender que el metabolismo de cada persona es diferente, así que puede pasar tiempo para que percibas un resultado.

Antes de que decidas dejar de hacer ejercicio mejor valora que te puedes sentir con más energía, excelente humor, más positivo, ligero, con mejor digestión, duermes súper bien, entre otras bondades, que son señales de que todo va por buen camino.

2. No hay motivación: es una de las causas más frecuentes que no te dejan ni levantarte de la cama, mucho menos dirigir tus pasos a un gim o al bosque a correr. Pero para que regreses a hacer ejercicio la solución es visualizar metas a corto y largo plazo.

Primero comienza con las más pequeñas, aquellas que son alcanzables. Si estás en casa, qué te parece subir escaleras por cinco minutos, o al escuchar música ponerte a bailar, incluso salir a dar una vuelta con tu mascota por 20 minutos. Poco a poco ve subiendo las rutinas, hasta que puedas correr, o visitar un gimnasio.

3. No hay dinero: este es el peor de los pretextos, que tu economía no da para contratar a un entrenador, un curso de yoga o pagar la mensualidad del gimnasio. ¿Te ha pasado verdad? Bueno, sabes que siempre hay formas de mover el cuerpo y comenzar rutinas que no necesitan ser costeadas.

Así que no dejes de hacer ejercicio por esta razón y sé más creativo en casa, busca áreas libres donde puedas realizar alguna actividad física. Así que puedes salir a caminar, a correr, seguir los tutoriales a través de Youtube de expertos deportistas y maestros en yoga, o de otras disciplinas. De hecho hay varias Apps especializadas para la salud integral de tu cuerpo. Todo está en que cambies tu actitud.

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