5 consejos para reducir la sal sin eliminarla por completo

La sal es necesaria, pero pasarse de la dosis recomendada, puede afectar la salud.

385
Sal 5 consejos para reducirla
Maria Petersson en Pexels

¿Sabías que el error no está en agregar sal a tus alimentos si no en las cantidades que consumes? De acuerdo con Graham MacGregor, profesor de Medicina Cardiovascular del Instituto Walsom, en Reino Unido, un consumo demasiado elevado de cloruro de sodio causa diversas afecciones, como aumento de la tensión sanguínea, alta probabilidad de padecer cáncer de estómago y osteoporosis.

“Lo ideal es que consumamos cada día alrededor de 5 g de sal, una cucharadita más pequeña que la que usamos para el postre”.

La sal y el sodio no son lo mismo 

La sal de mesa que comúnmente usamos (cloruro sódico NaCl) contiene un 40 por ciento de sodio y un 60 por ciento de cloro. El sodio se encarga de regular la presión arterial y el volumen de la sangre, además, gracias al sodio nuestros nervios y músculos responden rápido y correctamente, por eso los deportistas suelen necesitar niveles más altos de este elemento.

De acuerdo con la OMS, una dieta baja en sodio puede ser más peligrosa que una dieta normal en sodio, sobre todo en personas que tienen hipertensión.

Una deficiencia de sodio en nuestra dieta produce daños cardiovasculares, además, puede perjudicar los niveles de trigliricéridos o la resistencia a la insulina.

La solución, por tanto, no está en reducir el sodio, si no en buscar un equilibrio entre los niveles de sodio y potasio, mineral que el cuerpo necesita para funcionar normalmente, ya que ayuda a la función de los nervios, a la contracción de los músculos y a que el ritmo cardiaco se mantenga constante.

Te puede interesar: Espirulina, oro molido (azul verdoso) para tu organismo

5 consejos para reducir la sal sin eliminarla

1. Evita el consumo de alimentos procesados

Más del 70% de sodio que consumimos proviene de los alimentos procesados que comemos, es por eso que es recomendable que cocines tus alimentos para que puedas controlar la cantidad de sal que consumes. Evita la ingesta de pan, los embutidos y los quesos, ya que también suelen tener medidas considerables de cloruro sódico.

2. Cocina con sal baja en sodio

Esta contiene la mitad de sodio que la que es refinada. Puedes probar con sal marina ya que, al tener un sabor más potente, contribuye a que sales menos los alimentos a la hora de cocinar.

3. Sazona con especias

Si agregas especias para condimentar tus platillos reducirás el consumo de sodio, ya que de esta manera potencias el sabor de los alimentos sin dañar tus arterias.

4. Cocina al vapor

Con esta técnica los alimentos no entran en contacto con ningún otro elemento que altere sus propiedades y composición, además se mantiene el contenido de sodio del propio alimento sin quitarle sabor.

5. Elige frutas para comer entre horas

No tienen sodio y son más saludables que cualquier alimento procesado. Opta siempre por las frutas frescas, ya que las frutas secas en láminas, tipo aperitivos, tienen altas cantidades de sodio. Evita por completo las frituras y la comida chatarra.

Con información de Vidasana

VIBEtv