Perú declara la transexualidad e identidad de género como enfermedades mentales

Controversia en Perú por incluir la transexualidad y la identidad de género en lista de enfermedades mentales.

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transexualidad. orgullo LGBT
orgullo LGBT

El Ministerio de Salud de Perú ha incluido la transexualidad, el travestismo y la identidad de género como enfermedades mentales.

Eso quedó así asentado en el último Plan Esencial de Aseguramiento en Salud (PEAS).

Esa decisión ha generado una fuerte reacción negativa por parte de activistas y algunos políticos, quienes argumentan que esta medida refuerza el estigma y discriminación contra las personas trans.

Organizaciones como Promsex han exigido la derogación del decreto, señalando que contraviene los avances en derechos humanos y salud sexual establecidos por la CIE-11.

Haber incorporado a estas definiciones, que han sido totalmente proscritas en el campo de la salud y derechos humanos, acrecienta la desconfianza que ya hay en el Estado de respeto a las minorías sexuales y por tanto ha merecido el rechazo de la institución”, manifestó Susana Chávez, directora de la ONG Promsex.

Bandera lGBT en uñas

En un comunicado que la misma institución difundió dos días después, tras el pronunciamiento de organizaciones, aclaró que la diversidad de género y sexual no son enfermedades ni trastornos

Algunos congresistas progresistas han expresado su desacuerdo y solicitaron al Ejecutivo derogar el decreto, puesto que “refuerza el estigma y discriminación hacia las personas trans”, como indicó la parlamentaria Susel Paredes.

“El Gobierno de Boluarte emite una norma inconstitucional y vergonzosa que califica la transexualidad y en general la identidad de género como enfermedades mentales.

Esto es inaudito y por eso he pedido públicamente a la presidenta de la República que esta norma sea derogada de inmediato. No podemos seguir retrocediendo”, indicó Flor Pablo, congresista independiente, a la agencia EFE.

Además, recordó que el Legislativo ha aprobado recientemente leyes que suprimen el lenguaje inclusivo, limitan en los colegios la difusión de contenidos de educación sexual integral y han impulsado una ley que suprime la paridad y alternancia para las próximas elecciones.